sábado, 2 de febrero de 2008

La fuerza de la unión

Nunca la sociedad española ha estado en mejores condiciones que ahora para ser constructiva, libre y plural. La transición democrática y la integración en la comunidad europea nos han convertido en una de las naciones más avanzadas del mundo.Sin embargo, las instituciones públicas y los políticos que las dirigen no saben o no quieren poner en valor todo ese potencial. En Cataluña se persigue el idioma español y se retienen los bienes de las parroquias aragonesas, en el País Vasco se habla de autodeterminación y se justifica el terrorismo, en Valencia y Murcia se exige el agua del Ebro, en Aragón nace un sentimiento de frustración. El gobierno nos separa más que nos une y vende o despilfarra la cosa común.Se está desperdiciando el enorme potencial de la cooperación.
Si nuestros dirigentes fueran capaces de identificar y cultivar lo que nos une, si supieran transmitirnos el marco de mínimos en el que casi todos estaríamos de acuerdo, existiría la solidaridad y seríamos todos más fuertes y más libres. Si rompemos la racha de dirigentes necios y conseguimos que el sentido común y la honradez guíen nuestras instituciones, la sociedad civil, los ciudadanos, podremos trabajar en un marco de libertad, igualdad y solidaridad. Y viviremos todos mucho mejor.

viernes, 1 de febrero de 2008

Mentiras electorales

El gobierno y el PSOE siguen tratando de hacernos olvidar la realidad. En plena operación de maquillaje para intentar que olvidemos los muchos e inmorales favores que les han hecho a los terroristas, niegan la realidad de la situación económica. Está claro que su prioridad es ganar tiempo y llegar a las elecciones como si aquí no pasara nada.

Un gobierno o un partido que aspire a gobernar nunca debe dar la espalda a la realidad. Eso es mentir a los ciudadanos y abandonar la obligación de encontrar soluciones a los problemas que existen o van a existir. Dar tumbos en política antiterrorista es un disparate para el Estado y si se hace por razones electorales es motivo suficiente para no votarles nunca más. Ignorar la evolución económica conduce a no saber afrontarla y por lo tanto es garantía de mala gestión posterior.

¿Más de lo mismo? No, gracias.